EL ESTADO SOMOS TODOS

  No se puede crear incertidumbre, ni jugar con la esperanza, y el legítimo derecho de querer vivir mejor, tener una vejez digna, después de toda una vida de trabajo, no se puede jugar con la ilusión de nuestros padres, de nuestros abuelos, abuelas, ¡con nuestros jubilados no!

La reforma de pensiones aprobada este año con votos de todos los sectores políticos, con excepción de la ultraderecha y que beneficiará a casi un millón de jubilados trajo algo de alegría y felicidad a un sector de nuestra sociedad de alta vulnerabilidad, nuestros adultos mayores, que les han dado tanto a generaciones, a sus familiares y al país y que reciben pensiones indignas debido al abusivo sistema previsional que existe en nuestro país.

Esta semana se supo de una propuesta del candidato de la ultraderecha llamada “chao al préstamo”, que viene a quitar un beneficio que vamos a tener, producto de la reforma de pensiones, aprobada tras un amplio acuerdo político, y que comenzará a implementarse a partir de este mes de septiembre con un aumento de la Pensión Garantizada Universal (PGU) a $250.000 para personas mayores de 82 años. Pero, Además, acá, quizás lo más importante, desde enero del 2026 las pensiones aumentarán entre un 14% y un 35% gracias a la creación del seguro social.

Además, después de más de 40 años, los empleadores volverán a aportar al sistema de seguridad social con un 7% adicional, lo que permitirá que ninguna persona quede por debajo de la línea de la pobreza, beneficiando de manera especial a las mujeres, quienes históricamente han recibido pensiones más bajas.

Recordemos que la reforma previsional fue aprobada en enero del 2025, y su artífice, fue la actual candidata de Unidad por Chile Jeannette Jara, quien era, en ese momento, ministra del Trabajo.

Bueno, la reforma incorpora un 7% de cotización a cargo del empleador, la que se suma al 1.5% que aportaba para el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia. De este 8.5% total, que es la suma de ambas cierto, 4.5% se destina para la cuenta individual del cotizante, del trabajador o trabajadora, es decir va a las AFP; el 2.5% para el Seguro Social y 1.5% como “préstamo al Estado”. Así se distribuye.

El objetivo de este 1.5% de “préstamo al Estado” sirve para suministrar recursos para mejorar las pensiones actuales a través del Beneficio por Años Cotizados, para el que se requiere un mínimo de años cotizados, 10 para mujeres y 20 para hombres. Es la pequeña parte solidaria que jamás nunca ha tenido nuestro sistema de pensiones.

Bueno, este 1.5% es el que el candidato de la ultraderecha pretende eliminar mediante su programa “Chao préstamo”.

Y acá tenemos DE LOS CREADORES "Con mi plata no" ahora nos quieren vender “no le doy plata al Estado”.

Bueno, entonces quiere decir, ¿Qué el trabajador recibiría en su bolsillo este dinero? La Respuesta es NO.

Según el programa del candidato de la ultraderecha, dice textual:

“Terminaremos con el préstamo de las personas al Estado contenido en la reforma previsional, para lo cual, lo sustituiremos por la inversión en instrumentos financieros en condiciones de mercado [...], así se consolidará que todo el aporte de cotización adicional vaya a las cuentas individuales de cada trabajador”

Bueno ¿Qué quiere decir esto traducido a la realidad de un trabajador?

LA RESPUESTA ES, Que estos fondos pasarán a las AFP.

Según el académico de la UNIVERSIDAD ADOLFO IBAÑEZ, Salvador Valdés,

"Su idea es que la nueva cotización no pase directo al Estado [...], que financia aumentos de las pensiones actuales. En su lugar, propone que los recursos vayan primero a las cuentas individuales, para que las AFP los inviertan en nuevos bonos del gobierno".

Bueno, ahí está la trampa y el populismo de ese sector, donde busca beneficiar al empresariado, al pilar económico del país, a los más poderosos, a través del capital financiero materializado en las AFP y sí, ACÁ SÍ, CON LA NUESTRA, seguir financiando NOSOTROS LOS TRABAJADORES A LAS AFPs, no contentas con el 4.5% que ya les llega con esta reforma aprobada.

Ese es el plan de ese sector, seguir precarizando a la clase trabajadora, que sigan pagando el costo social y económico para que el capital financiero siga enriqueciéndose.

Mientras sectores progresistas buscan el bien común y luchan contra este sistema neoliberal perverso, tratando de avanzar en mínimos derechos, la ultraderecha solo ofrece retroceder lo poco que se está logrando en derechos sociales.

Ya se opusieron a las reformas, fueron el único sector político que votó en contra a esta reforma y ahora quieren condenar a la precariedad a millones de jubilados.

Es muy grave e irracional proponer este retroceso, en un tema tan importante y necesario como es este avance en la reforma de pensiones, que por primera vez a permitido algo fundamental, como es este pequeño cambio a la estructura del Sistema de AFPs, la creación del SEGURO SOCIAL, que rompe con el paradigma de la lógica mercantilista del modelo, implementando después de  más de 40 años la solidaridad como eje para mejorar las pensiones en forma inmediata, pero no solo eso, sino también, a los futuros pensionados.

Nosotros las y los trabajadores, las dueñas de casa, los estudiantes, no podemos permitir el retroceso en este tipo de materias que nos afectan directamente, en este caso, mejoras de las pensiones, o el fin al CAE, el COPAGO CERO, Convenios de Salud Pública, entrega gratuita de medicamentos. Aquí está en juego seguir avanzado, luchando por más derechos o de retroceder 10 años de debate democrático y quitar benéficos directos que ha costado mucho conseguir, así de simple.

Basta con el populismo de denostar al ESTADO, de pretender achicar el ESTADO con el pretexto de economizar y optimizar recursos, ¡basta! El ESTADO somos ¡TODOS! Usted sra., usted sr. Que nos está viendo o escuchando en casa, Pancho, Jorge, yo, todos somos el ESTADO.

Cuando en forma populista se dice que se va a achicar el ESTADO, no es otra cosa que, decir que vienen por nosotros, vienen a restringir derechos que otorga el ESTADO a ciudadanos de a pie, para privilegiar a los segmentos empresariales, al poder económico, a no engañarse. Esta dinámica, lo único que hace es generar precarización e incrementa aún más la desigualdad y el costo social siempre lo terminan pagando los más necesitados, por eso, cuidado con el populismo de menospreciar el ESTADO, todos necesitamos de un ESTADO robusto y sí, claro, más eficiente para crecer y desarrollarnos en forma conjunta y equitativa.

Como dijo el premio Nobel de Economía 2024, Simon Johnson “Abolir el Estado no funciona, solo empodera a los poderosos.

Un Estado débil no trae más libertad, sino que entrega el poder a corporaciones y multimillonarios”.

Ya sabe, sra., sr., ¡Acá NADIE SE SALVA SOLO!


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