Gobernar por decreto

 Hace unos días el candidato presidencial de la ultraderecha que está mejor afectado, en ese sector político, para pasar a segunda vuelta, expresó en un foro que “El Congreso es importante, pero no tan relevante como ustedes imaginan. Nosotros estamos haciendo la revisión de todas las potestades administrativas que tiene el Estado, de todas las leyes que tienen sanciones incluidas que nadie aplica”.

Bueno, este comentario, pensamiento y propuesta verbal de su programa de campaña presidencial es muy grave para la libertad y la democracia.

No nos equivoquemos, no fue una frase desafortunada o mal interpretada, como posteriormente se trató en ese sector político de explicar, aquí hay una acción determinada a realizar si llega al poder.

Si se dan el tiempo de analizar literalmente lo que dijo: “Estamos revisando todas las potestades administrativas”, reitero, “…”.

¿Qué significa eso? Bueno, Según la Constitución esas potestades son: decretos, reglamentos y normativas legales.

Entonces no hay margen de interpretación, si está revisando decretos y reglamentos, es para saber cómo se usan ¿y si no es para utilizarlos? por qué tanto interés, entonces, en saber de estas potestades administrativas.

 Bueno, Ahora bien, para apreciar la gravedad de los dichos del ultraderechista, que hasta quizás su inconsciente lo traicionó y dijo algo que tiene pensado, que tenía bien guardado, pero se le escapó:

Insinúo que no necesitaría al Congreso, buscaría los resquicios legales olvidados que nadie aplica, pero que están en plena vigencia, hasta manifestar que el Congreso sería intrascendente, pretendiendo gobernar por decreto, aflorando públicamente en estas declaraciones su afán autoritario y fascista de gobernar, es decir, romper con el Estado, la institucionalidad desde el interior e imponer autoritariamente sus reglas.

¿En qué me baso y fundamentamos para decir que estos son los deseos autoritaristas para gobernar del candidato de la ultraderecha?

Bueno, este es el mismo candidato que ha dicho que de gobernar será: “Un Gobierno de Emergencia”.

En política siempre hay que ver en los contextos que se dicen ciertos mensajes.

Este es el mismo candidato que defiende golpes de estados.

El que propuesto declarar Estado de Sitio en algunos sectores, que en Chile da atribuciones de una especie de “Dictador Legal”.

El que alaba a Orbán, Trump y Bukele.

El candidato que visita a los presos de Punta Peuco, por lo tanto, avala la violación de los DD.HH.

Sabían ustedes que este candidato viaja permanentemente a Hungría, donde gobierna uno de sus máximos referentes políticos y que es el modelo de gobierno que el partido Republicano, y que dicho esta semana en propias palabras de  Pablo Squella ha estado viendo modelos exitosos a implementar, Viktor Orbán, un ultraderechista, que ha transformado en un régimen autoritarista que gobierna hace 20 años, después de haber modificado el sistema electoral y la Constitución para mantenerse y perpetuarse en el poder y que precisamente es un modelo autocrático, que gobierna por Decreto.

También fueron a El Salvador, donde el presidente Bukele acaba de reformar la Constitución, para reelegirse hasta la eternidad y sostenerse en el poder para siempre.

Entonces esos son sus modelos de referencia para Gobernar. Existe un claro padrón de conducta política a desarrollar y como actuaría.

Entonces ¿A que suena todo esto? No hay que ser ilusos, nos está anunciando cuál sería su actuar y sus acciones en caso DE.

Digo, entonces cuidado como está entrando ese autoritarismo fascista a nuestro alrededor, ya puede llegar a un punto sin retorno.

A Nuestros vecinos hace 1 año 8 meses que están gobernados por un ultraderechista, que a los 20 días de asumir dictó un Decreto, que fue una reforma Constitucional encubierta, que aún no se pueden sacar de encima, ni desautorizar, con esta reforma, recortando la esencia misma del país destrozando el Estado, precarizado a los trabajadores, a los jubilados, la salud, la educación, han dejado al 50% de sus habitantes en la pobreza, destruyendo al país y su gente.

Realidades que muchos allá no quisieron ver antes de las elecciones y que hoy pagan las consecuencias. Que acá no pase lo mismo, con este modelo político que apunta a concentrar el poder, restringir libertades, que representa la polarización y división de la sociedad chilena, con propuesta que van contra valores democráticos.

Al contrario, Nuestro país, nuestro pueblo, los ciudadanos todas y todos, necesitamos más unidad, diálogo, mayor robustecimiento democrático, fortaleciendo el pluralismo, el respeto, para una mejor convivencia social, desarrollo y progreso para nuestro país.


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